Arqueología - La muralla de adriano



En el año 112 de nuestra era, el emperador Adriano visitó Britannia y, con el fin de protegerla de las belicosas tribus de Caledonia, ordenó construir una gran muralla. Una parte importante de esa magnífica obra, de 117 kilómetros de longitud, continúa todavía en pie.
Para los antiguos romanos la muralla de Adriano marcaba los límites del mundo civilizado, significaba la demarcación geográfica del poderoso imperio romano.
Todo un símbolo de monumentalidad que ha perdurado hasta la actualidad y ha fascinado a historiadores, arqueólogos y visitantes de todos los tiempos.

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